Qué exigirle a la agencia que contrataste para diseñar tu página web (checklist)
Si ya pediste cotizaciones y estás a punto de firmar, probablemente tienes una duda que nadie te responde bien: ¿cómo saber si la agencia va a cumplir, o si dentro de seis meses vas a estar peleando para que te entreguen los accesos o te cobren extra por cada cosita? No tienes que volverte experto en tecnología para contratar bien. Solo tienes que saber qué pedir antes de pagar.
Esto es lo que debes exigir, en qué momento y por qué importa.
Qué pedir en la propuesta y en el contrato
Antes de firmar, la propuesta debe decirte con claridad tres cosas: qué se entrega, en cuánto tiempo y qué pasa si no se cumple.
Suena obvio, pero la mayoría de los contratos de diseño web se quedan en "una página web con hasta 5 secciones" y nada más. Cuando llega la entrega, el dueño de negocio descubre que las secciones no incluyen el formulario de contacto, que el correo corporativo se cotiza aparte, o que el blog que necesitaba para publicar sus artículos nunca estuvo en el alcance.
Pide que el contrato incluya:
- Lista específica de páginas y funciones. No "hasta 5 secciones": "página de inicio, servicios, nosotros, contacto con formulario y política de privacidad".
- Fecha de entrega con consecuencia clara. Si en 30 días no hay sitio publicado, ¿qué pasa? ¿Te devuelven plata, te dan un mes gratis, nada? Que quede escrito.
- Qué se necesita de ti. Textos, fotos, logos, aprobaciones. La mayoría de los retrasos son porque el cliente no entregó los contenidos a tiempo, y eso es válido, pero debes saberlo antes. Si vas a entregar tarde, el plazo corre diferente.
- Costos adicionales posibles. Traducciones, integraciones con otros programas, funciones que no estaban en la lista original. Si no está en el contrato, toda mejora posterior se negocia de cero y suele salir cara.
Un ejemplo común: una clínica dental firma por "página web institucional" a 4 millones. Tres semanas después pide agendar citas en línea. La agencia dice que eso es otra función y cotiza 2 millones más. Si eso no estaba en el contrato original, tienen razón, y el dentista tiene que pagar. El problema no fue la agencia, fue que nadie habló de eso antes de firmar.
Soporte y mantenimiento por escrito
El sitio publicado es solo el principio. Lo que viene después, las actualizaciones, el día que algo se rompe, el cambio de precio que necesitas urgente, eso es donde muchas relaciones con agencias se dañan.
Exige que el contrato diga:
- Qué cubre el mantenimiento y qué no. ¿Incluye cambios de texto? ¿Actualizaciones de seguridad? ¿Arreglos si el sitio se cae? O ¿cada cosa se cobra aparte?
- Tiempo de respuesta comprometido. Si el sitio se cae un lunes y nadie te contesta hasta el jueves, perdiste días de ventas. Un buen contrato dice algo como "respuesta en menos de 24 horas hábiles". Que ese número esté escrito.
- Canal de soporte. WhatsApp, correo, formulario. Da igual cuál sea, pero que quede acordado y que la agencia lo respete.
También es clave preguntarle a la agencia qué pasa si decides irte. Conocer de quién quedan tu web, tu dominio y tus accesos antes de firmar te evita la situación más cara de este negocio: quedarte sin sitio cuando cambias de proveedor. Si quieres profundizar en eso, revisa de quién quedan tu web, tu dominio y tus accesos antes de pagar el primer peso.
Y en la misma línea, pregunta qué hacen si el sitio es hackeado, si se borra algo por accidente o si el servidor falla. Un proveedor serio tiene respaldo automático del sitio (una copia de seguridad que se hace sola cada cierto tiempo) y te puede decir exactamente cómo te protege. Para saber qué garantías de seguridad debe darte la agencia, lee qué garantías de seguridad debe darte la agencia.
Banderas rojas al contratar
Hay señales que, si las ves antes de firmar, merecen una pregunta directa o simplemente salirte.
Te piden todo el pago por adelantado sin mostrar nada. Un anticipo del 40 o 50 % al arrancar es normal. Pagar el 100 % antes de ver un solo avance, eso es riesgo innecesario.
No pueden decirte en qué plataforma van a construir tu sitio. Si la respuesta es vaga ("una plataforma propia", "nuestro sistema"), pregunta qué pasa con tu sitio si dejas de pagarles. Si no tienen respuesta clara, es una señal de que podrías quedar atrapado.
Los cambios siempre se cobran aparte, sin que nadie lo haya dicho antes. Ajustar el color de un botón o cambiar un texto no debería ser una cotización nueva. Si desde la primera revisión te cobran por cada comentario, el costo final va a ser muy diferente al que firmaste.
No hay contrato escrito o es de media página. Una propuesta verbal o un correo con el precio no es un contrato. Si algo sale mal, no tienes nada con qué reclamar. Una ferretería en Medellín pagó 6 millones por su sitio web sin contrato. Cuando el sitio no quedó como acordaron verbalmente, la agencia dijo que eso era "interpretación del cliente". No hubo cómo demostrar nada.
Te hablan en puro lenguaje técnico y no te explican nada. Si en la reunión de venta no entiendes el 70 % de lo que dicen y nadie se toma el tiempo de explicarte, así va a ser todo el proyecto. El proveedor que trabaja bien para ti es el que te habla en tu idioma, no el que te impresiona con términos.
Cómo contratar bien sin entender de tecnología
No necesitas saber programar para contratar una agencia de diseño web. Pero sí necesitas saber qué preguntar.
Estas cuatro preguntas te dicen casi todo lo que necesitas saber sobre una agencia antes de pagarles:
-
¿Cuántos días después de que yo entregue los contenidos publican el sitio? Una agencia que trabaja bien te da un número específico. Una que improvisa te da respuestas vagas como "depende de la complejidad".
-
Si mañana decido irme, ¿qué pasa con el sitio y el dominio? La respuesta correcta es que todo queda a tu nombre y puedes llevarte el sitio. Cualquier otra respuesta merece más preguntas.
-
Si el sitio se cae a las 10 p.m., ¿en cuánto tiempo me responden? Nadie espera soporte 24/7, pero sí quieres saber qué esperar.
-
Muéstrame tres sitios que hayan entregado en los últimos seis meses. Abre esos sitios desde el celular. Si cargan lento o se ven mal, ya tienes información.
Un contador de Bucaramanga contrató una agencia porque el portafolio se veía bonito en la presentación. Cuando revisó esos sitios desde el celular en casa, tardaban más de 10 segundos en cargar. Lo descubrió después de firmar. Esa verificación tarda dos minutos y te puede ahorrar meses de frustración.
La tecnología de tu sitio la maneja la agencia. Lo que tú manejas es la negociación, el contrato y las preguntas correctas. Eso es suficiente para contratar bien.
Cuando llegas a este punto, ya sabes qué pedir y qué señales tomar en serio. El siguiente paso es entender cómo funciona todo el proceso, desde la primera reunión hasta el sitio publicado. Eso lo encuentras en el proceso de diseño de una página web.
En SEOLab, el sitio queda a tu nombre desde el primer día, el contrato dice exactamente qué incluye cada mes y el soporte llega por WhatsApp en menos de 24 horas hábiles. Nada de letras pequeñas ni sorpresas después de firmar.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto vale un contrato de diseño web en Colombia?
No hay un estándar único. Los precios varían mucho según si pagas por entrega o por mantenimiento mensual, el número de páginas y las funciones incluidas. Lo importante es que el contrato diga exactamente qué incluye ese precio, para que puedas comparar manzanas con manzanas entre propuestas.
¿Puedo pedir cambios después de que entreguen el sitio?
Sí, pero debes acordar antes cuántos cambios cubre el proyecto y qué cuenta como cambio. Normalmente se habla de "rondas de revisión". Más allá de esas rondas, los ajustes se cobran aparte. Que eso quede en el contrato.
¿Qué pasa si el sitio no se entrega en la fecha prometida?
Depende de lo que diga el contrato. Si no hay cláusula de incumplimiento, casi nada. Por eso es clave que el contrato tenga una consecuencia real para los retrasos, ya sea una compensación económica o un mes de mantenimiento sin costo.
¿Es normal que me cobren el dominio y el hosting aparte?
Sí. El dominio (la dirección web) y el alojamiento (el servidor donde vive el sitio) son costos que se pagan directo a proveedores externos. Un dominio cuesta alrededor de 60.000 pesos al año y el alojamiento puede estar entre 170.000 y 700.000 pesos al año según el proveedor. Lo importante es que tú pagues esos servicios a tu nombre, no que la agencia los maneje por ti sin darte acceso.
¿Qué hago si la agencia no me entrega los accesos al final?
Primero, pídelos por escrito con una fecha límite. Si no hay respuesta, tienes que escalar el reclamo formalmente. La forma de evitar eso es exigir desde el contrato que el dominio y todos los accesos queden registrados a tu nombre, no al de la agencia.
¿Necesito un abogado para revisar el contrato de diseño web?
Para proyectos grandes o con presupuestos altos, puede valer la pena. Para un proyecto pequeño o mediano, lo más importante es que el contrato diga qué se entrega, cuándo, a qué precio y qué pasa si algo falla. Si está escrito claro y lo entiendes sin ayuda, es una buena señal.
Cotiza tu página web con nosotros
Escríbenos por WhatsApp